El peso mexicano se fortaleció significativamente este jueves tras la noticia de que México quedó excluido de los nuevos aranceles recíprocos impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una medida que ha generado incertidumbre global pero que, para México, representa una ventana de oportunidad comercial. En los mercados internacionales, la divisa mexicana se cotizó entre 19.9670 y 20.3356 unidades por dólar, marcando una apreciación destacada frente al billete verde.
La decisión abre oportunidad para que México aumente su participación en el mercado estadounidense
El anuncio de Trump sobre nuevos aranceles más duros a varios países no incluyó a México ni a Canadá, lo que fue interpretado por analistas como un gesto de distinción hacia los socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La orden ejecutiva emitida establece que los productos que cumplan con las reglas del T-MEC seguirán exentos, mientras que los que no las cumplan recibirán un arancel del 12%.
Según Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base, esta decisión ha permitido la apreciación del peso mexicano al enviar señales de estabilidad y confianza en la relación bilateral con EE.UU. “Los aranceles representan una mala noticia para muchas economías, pero para México se abren oportunidades para aumentar su cuota de mercado en Estados Unidos”, explicó.
El dólar cae a nivel global
A nivel mundial, el dólar estadounidense se debilitó con fuerza, cayendo más de un 2% en el índice dólar, que mide su desempeño frente a una canasta de seis monedas principales. Esta caída responde al temor de los mercados ante una escalada en la guerra comercial y la búsqueda de refugios seguros como el yen japonés, el franco suizo y el euro.
El euro se disparó hasta un máximo de seis meses (1.1084 dólares), mientras que el yen alcanzó su mejor nivel en tres semanas y el franco suizo tocó su punto más alto en cinco meses.
Inquietud en los mercados globales
Los nuevos gravámenes generaron una ola de incertidumbre en los mercados internacionales. Las acciones globales cayeron, los inversionistas corrieron hacia activos de bajo riesgo y las tensiones comerciales avivaron temores de una desaceleración económica mundial y el riesgo de un aumento sostenido de la inflación.
En respuesta, la Unión Europea advirtió que podría aplicar contramedidas si fracasan las conversaciones con Washington, advirtiendo que los aranceles representan un duro golpe para la economía global.